La nave Orion, que transporta a los primeros cuatro seres humanos que regresan a las proximidades lunares en más de medio siglo, completó con éxito su fase de "Órbita Terrestre Alta". Durante este trayecto, los astronautas Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen volaron a una distancia sin precedentes para una nave diseñada para transporte humano en órbita terrestre baja, alcanzando la asombrosa cifra de 70.000 km.
Preparativos para la Inyección Trans-Lunar
Este vuelo a gran altura no fue solo para establecer un récord, sino una fase técnica necesaria para probar los sistemas de soporte vital y las capacidades de maniobra de la nave en el espacio profundo.
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El próximo paso: Tras alcanzar este apogeo, la tripulación se prepara para el encendido del motor del Módulo de Servicio Europeo.
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El objetivo: Esta propulsión proporcionará el empuje necesario para escapar de la gravedad terrestre e iniciar la trayectoria de "retorno libre" alrededor de nuestro satélite natural.
Un hito para la humanidad en 2026
Desde el centro de control en Houston, los ingenieros de la NASA confirmaron que todos los sistemas operan de manera nominal. El éxito de esta etapa inicial de Artemis II es fundamental para los planes futuros de establecer una presencia humana sostenible en la superficie lunar y, eventualmente, en Marte.
"Ver la Tierra desde 70.000 kilómetros de distancia nos recuerda la fragilidad de nuestro hogar y la magnitud del paso que estamos dando como especie", transmitió la tripulación en un breve mensaje radial mientras se alejaban del planeta. Se espera que la nave alcance la órbita lunar en los próximos días, marcando el regreso definitivo del hombre a la frontera profunda del espacio.