La pretemporada de la Fórmula 1 se puso en marcha en el circuito de Sakhir, Bahréin, con la participación de los 11 equipos de la categoría. Todas las miradas argentinas estuvieron puestas en Franco Colapinto, quien tuvo acción con Alpine en la primera jornada oficial de pruebas. Sin embargo, el inicio no fue el esperado.
A una hora y media de comenzados los ensayos, el monoplaza A526 se detuvo en el ingreso a la horquilla de la curva 8 debido a una falla en el motor. El piloto de Pilar intentó reiniciar el auto, pero al no conseguirlo fue necesaria la intervención de una grúa para retirarlo de la pista, lo que generó la primera bandera roja de la temporada.
Tras la revisión técnica en boxes, Colapinto pudo regresar a pista aproximadamente una hora más tarde. Cambió los neumáticos de compuesto duro por los medios y continuó con el programa previsto, aunque el inconveniente inicial condicionó su trabajo.
Antes del problema había marcado un tiempo de 1m41s600, ubicándose momentáneamente en el último puesto. Más tarde logró mejorar hasta 1m40s330, pero se mantuvo en la 11ª posición y terminó la jornada como el piloto con menos giros completados, con un total de 28 vueltas. El mejor registro del día fue para Max Verstappen (Red Bull) con 1m35s433, seguido por Oscar Piastri (McLaren) y George Russell (Mercedes).
Los inconvenientes con la unidad de potencia no son nuevos para Alpine. Tanto Colapinto como Pierre Gasly habían manifestado quejas durante la temporada pasada. “El motor en las rectas es una locura… No podemos pasar a nadie”, había señalado el argentino en el Gran Premio de Canadá. Por su parte, el francés también había expresado su malestar en el cierre del último campeonato.
Así, la primera jornada en Bahréin dejó más interrogantes que certezas para la escudería francesa, que buscará ajustar detalles antes del inicio oficial de la temporada.