Un insólito y peligroso episodio tuvo lugar en la ciudad de Añatuya, donde un empleado de la empresa de aguas denunció la existencia de una conexión clandestina de agua que atraviesa por debajo de la Ruta Provincial Nº 92, generando un alto riesgo de derrumbe en la calzada.
La denuncia
El trabajador, identificado como Galván, de 55 años y domiciliado en el barrio Polo Norte, radicó la denuncia en la Comisaría 41ª. Según su relato, el pasado miércoles recibió una denuncia anónima que alertaba sobre una conexión clandestina frente a la vivienda de Homero Manzi, en inmediaciones de la ruta.
Al llegar al lugar, dialogó con las personas involucradas y les solicitó que desistieran, advirtiéndoles que la empresa igualmente cortaría la conexión si se concretaba. No obtuvo respuesta y se retiró.
La conexión ya estaba hecha
Días después, recibió otra denuncia anónima informándole que la instalación ya estaba concretada. Al volver al lugar, corroboró que efectivamente habían realizado la conexión clandestina cruzando por debajo de la ruta.
Cuando comenzó a desinstalar la conexión, se acercó una multitud de vecinos que lo increparon y exigieron que dejara todo como estaba. Ante la presión y el temor por su integridad física, debió retirarse sin completar la tarea.
Un peligro concreto
En su exposición policial, Galván explicó que este tipo de obras requieren autorización de diversos organismos provinciales, ya que implican un grave riesgo para la estructura vial. La excavación realizada por debajo de la ruta podría provocar un derrumbe de la calzada, poniendo en peligro a los automovilistas que transitan por la zona.
Intervención judicial
La fiscal interviniente, Carola Olivera, ordenó la realización de un acta de constatación en el lugar y dispuso que se dé intervención al Departamento de Robos y Hurtos para continuar con la investigación.