Un macabro capítulo se cerró en la cárcel de Melchor Romero. Alejandro Ruffo, el hombre que en 2025 asesinó a su propio hijo Joaquín de apenas 8 años en Lomas de Zamora, fue hallado muerto este jueves en la Unidad Penitenciaria N° 34. Según confirmaron fuentes oficiales, se ahorcó con una sábana atada a la ventana de su celda.
El hecho ocurrió en el Pabellón N° 4 del penal. Personal penitenciario realizaba una recorrida de rutina cuando escuchó gritos desesperados. Los internos alertaban que Ruffo se había colgado. Aunque sus compañeros de celda cortaron la sábana e intentaron reanimarlo, ya no había nada que hacer. Fue declarado muerto en el lugar.
Intervención judicial
La UFI N° 3 del Departamento Judicial La Plata tomó intervención de inmediato y dispuso la apertura de un expediente por "suicidio". El cuerpo fue trasladado a la Morgue Judicial para realizar la autopsia correspondiente, un procedimiento de rigor en este tipo de casos.
El crimen que conmocionó al país
Ruffo estaba detenido desde el año pasado, acusado de "homicidio triplemente agravado por el vínculo, por alevosía y con el fin de causar sufrimiento a su cónyuge" . El hecho que lo llevó a prisión fue tan terrible como absurdo: asfixió a su único hijo porque su esposa le había pedido el divorcio.
Tras cometer el crimen, Ruffo intentó quitarse la vida y fue hallado gravemente herido. Permaneció semanas internado en el Hospital Gandulfo, donde finalmente confesó el asesinato y el móvil. Una vez recuperado, fue derivado a la cárcel, donde permanecía a la espera del juicio.