La huelga general convocada por la Confederación General del Trabajo (CGT) golpeó de lleno al transporte aéreo. Aerolíneas Argentinas confirmó la cancelación de 255 vuelos programados para este jueves 19 de febrero, lo que afecta directamente a más de 31.000 pasajeros en todo el país y en rutas internacionales.
Según informó la compañía, el impacto económico de la medida de fuerza ronda los 3 millones de dólares, en una jornada clave para la actividad aerocomercial.
Vuelos cancelados por segmento
El detalle de las cancelaciones refleja el alcance masivo de la medida:
-
219 vuelos de cabotaje, que afectan a aproximadamente 25.000 pasajeros
-
32 vuelos regionales, con cerca de 5.000 pasajeros impactados
-
4 vuelos internacionales, que involucran a alrededor de 1.000 pasajeros
La empresa informó que, además de las cancelaciones, implementará descuentos salariales al personal que adhiera a la medida por la jornada no trabajada.
Alternativas para los pasajeros
Ante la suspensión masiva de servicios, Aerolíneas Argentinas dispuso un protocolo de asistencia para los usuarios afectados. Las opciones incluyen cambios de horario, reubicaciones en otros vuelos y ajustes operativos para minimizar el impacto de la cancelación.
La compañía expresó su voluntad de mantener los estándares de seguridad y atención, y pidió disculpas a los pasajeros por las molestias ocasionadas.
El conflicto de fondo: la reforma laboral
La huelga general responde al tratamiento en la Cámara de Diputados del proyecto de reforma laboral, iniciativa que ya cuenta con media sanción en el Senado. Los gremios del sector aéreo se posicionaron entre los más activos en la oposición desde el inicio de la presidencia de Javier Milei.
Las tensiones en el sector vienen en aumento por reclamos salariales, cambios en las normativas del sector y el avance del gobierno hacia la desregulación y privatización de empresas como Intercargo y la propia Aerolíneas Argentinas.
El paro de la CGT, que incluye el cese total de actividades en el transporte público, los bancos y la administración pública, encontró en el sector aéreo uno de sus puntos más álgidos, con miles de pasajeros varados y pérdidas millonarias para la aerolínea de bandera.