En diálogo con LV11, el secretario general de ADUNSE, Santiago Comán, ratificó que la inactividad es absoluta en las sedes de la UNSE, incluyendo La Banda y El Zanjón. El dirigente destacó que la medida cuenta con una adhesión masiva en todo el país, en el marco de un conflicto que amenaza con profundizarse tras el receso de Semana Santa.
El reclamo salarial: una pérdida del 45%
El eje central de la protesta es la crítica situación de los haberes docentes. "Queremos que la Nación reconozca la pérdida salarial sufrida desde diciembre de 2024, que afecta entre un 40 y un 45 por ciento de nuestros sueldos", explicó Comán. El gremio exige la restitución de ese porcentaje en cuotas y una paritaria que acompañe el índice inflacionario de este 2026.
Estabilidad laboral y excelencia académica
Comán puso el foco en la paradoja que vive el sector: salarios pauperizados frente a una alta exigencia de formación.
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Evaluaciones constantes: Los profesores deben revalidar su cargo cada siete años, mientras que auxiliares y JTP lo hacen cada cuatro.
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Capacitación: "Para estas evaluaciones debemos investigar y perfeccionarnos constantemente. No puede haber enseñanza de excelencia con salarios por debajo de la línea de pobreza", apuntó el dirigente.
El regreso de la "carpa blanca" y marcha federal
Inspirados en las históricas luchas de los años 90, los docentes planean endurecer las medidas:
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Carpas Blancas: Se instalarán en cada universidad del país como símbolo de resistencia.
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Marcha Federal: Se organiza una movilización masiva para finales de abril o principios de mayo.
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Paro por tiempo indeterminado: Si no hay respuestas esta semana, abril podría iniciar con una huelga de siete días e incluso el cese total de actividades por tiempo indefinido.
Finalmente, Comán exigió que los docentes universitarios tengan su propia mesa de negociación paritaria, rechazando ser agrupados con otros sectores estatales, ya que cuentan con un Convenio Colectivo de Trabajo específico para su rol académico.