Un viaje cotidiano se transformó en una escena de terror para una joven madre en Mar del Plata, quien aseguró haber sufrido síntomas de intoxicación mientras viajaba en un vehículo de Uber junto a su bebé.
La protagonista, Jaqueline Salas, relató el hecho a través de su cuenta de TikTok (@jackiesalasok), donde detalló lo ocurrido el pasado 24 de marzo cerca de las 16.30.
“El recorrido era el mismo de siempre. Me subo, cierro la puerta y a los dos minutos me empecé a sentir mal: se me durmieron las manos, los pies, las piernas y me empezó a doler la garganta”, contó.
Según su testimonio, antes de presentar los síntomas notó un movimiento extraño del conductor. “No sé si fue algo que toqué o si tiró algo, porque vi que hizo un movimiento como si se agachara”, explicó.
Ante el temor, la mujer decidió no alertar al chofer y esperar un momento oportuno para escapar. “Aproveché que estaba llegando a la avenida y como bajó la velocidad, abrí la puerta, agarré a mi hijo y me tiré”, relató.

Tras arrojarse del vehículo, corrió hasta la intersección de Rivadavia y Francia, donde fue asistida por vecinos. Según indicó, el conductor no se detuvo y dio por finalizado el viaje.
Minutos después, familiares de la joven llegaron al lugar, mientras que efectivos policiales y de Prefectura Naval intervinieron para tomar declaraciones. La mujer también denunció que no recibió asistencia médica inmediata.
Sospechas y alerta por la “burundanga”
El caso generó fuerte repercusión en redes sociales y volvió a instalar el temor por el uso de la llamada “burundanga”, también conocida como escopolamina, una sustancia que puede provocar somnolencia, desorientación y vulnerabilidad en quienes la consumen sin saberlo.
La Asociación Toxicológica Argentina advierte que estas sustancias pueden ser utilizadas con fines delictivos, ya sea en bebidas, alimentos o incluso mediante contacto o inhalación en espacios cerrados.
Aunque la escopolamina tiene usos médicos controlados —como el tratamiento de náuseas—, su uso indebido puede resultar peligroso e incluso mortal.
Por el momento, no hay confirmación oficial sobre la presencia de alguna sustancia en el caso, pero el testimonio de la joven encendió las alarmas y abrió un nuevo debate sobre la seguridad en los viajes y la necesidad de extremar precauciones.