La jornada rinde homenaje a los trabajadores del sector y es considerada día no laborable y pago para la actividad.
La iniciativa fue impulsada en 1947 por Adolfo García, entonces secretario general del gremio, con el objetivo de reconocer la tarea de los mecánicos y fortalecer la identidad sindical del sector.
El contexto histórico coincidió con el primer triunfo electoral de Juan Domingo Perón, en un período marcado por la consolidación de derechos laborales y el fortalecimiento del movimiento obrero organizado en la Argentina.
Con el paso de los años, el SMATA se convirtió en uno de los gremios más representativos de la industria automotriz. La fecha destaca el compromiso y la labor técnica de quienes garantizan el funcionamiento del transporte, pieza clave para la movilidad y el desarrollo de la economía nacional.