La canasta de crianza subió hasta un 2,7% en diciembre y promedió los $500.000
15/01/2026
A pesar de los incrementos, el costo de mantener y cuidar a niños y adolescentes se ubicó por debajo de la inflación del último mes del año. El grupo de 6 a 12 años es el que requiere mayor inversión.
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) dio a conocer los valores de la Canasta de Crianza correspondientes al mes de diciembre. Según el informe oficial, el costo mensual para cubrir las necesidades de niños y adolescentes osciló entre los $460.178 y los $586.627, registrando subas que, aunque significativas, quedaron por debajo del índice general de inflación del periodo.
El indicador, que sirve como referencia distributiva para los procesos de cuota alimentaria, se divide en dos pilares: el costo de bienes y servicios (alimentos, vestimenta, transporte, educación, salud y vivienda) y el valor económico del tiempo destinado al cuidado.
El detalle por franjas etarias
El costo de vida para los hogares con menores varía según la edad, siendo el grupo de los más grandes el que demanda un mayor desembolso total, mientras que en los más pequeños el peso recae en las horas de atención:
Menores de 1 año: El costo total fue de $460.178. De este monto, $148.236 correspondieron a bienes y $311.942 al cuidado. Registró una suba mensual del 2,18%.
Niños de 1 a 3 años: Alcanzó los $547.913, con un incremento del 2,25%. Aquí el cuidado insumió $356.505 mensuales.
Niños de 4 a 5 años: Se ubicó en $466.596. Fue el segmento que sufrió la mayor variación porcentual con un alza del 2,73%.
Niños de 6 a 12 años: Representa la canasta más cara, con un valor de $586.627, tras subir un 2,71% en el mes.
Metodología del cálculo
El INDEC precisó que el componente de bienes y servicios se calcula utilizando como base la Canasta Básica Total (CBT) del Gran Buenos Aires. Por su parte, el costo del cuidado se establece mediante la valorización de las horas teóricas necesarias para la atención de los menores, utilizando como referencia salarial la remuneración vigente para el personal de casas particulares.
Este indicador es clave para la justicia, ya que permite cuantificar el valor del trabajo no remunerado de las madres y padres, facilitando la fijación de cuotas alimentarias más equitativas en un contexto de alta volatilidad económica.

