El 11 de febrero de 2024, la Basílica de San Pedro en el Vaticano fue escenario de un hito histórico para la Iglesia argentina: el papa Francisco canonizó a María Antonia de Paz y Figueroa, Mama Antula, convirtiéndola en la primera santa de la Argentina. La ceremonia, celebrada hace exactamente dos años, reunió a cientos de peregrinos argentinos que acompañaron la elevación a los altares de esta laica consagrada nacida en 1730 en el territorio del actual Santiago del Estero.
Frente a los fieles, el Pontífice leyó en latín la fórmula que inscribió en el catálogo de los santos a la "Beatam Mariam Antoniam a Sancto Ioseph de Paz y Figueroa" . En su homilía, Francisco destacó a Mama Antula como "un modelo de fervor y audacia apostólica" y recordó que "caminó miles de kilómetros a pie por desiertos y calles peligrosas" para mantener vivos los ejercicios espirituales tras la expulsión de los jesuitas .
El milagro que la llevó a los altares
El camino hacia la santidad se abrió en octubre de 2023, cuando el Vaticano aprobó un milagro atribuido a su intercesión: la curación inexplicable de Claudio Perusini, un hombre que había sido alumno de Jorge Bergoglio. Perusini se recuperó de un "ictus isquémico con infarto hemorrágico en varias zonas, coma profundo, sepsis, shock séptico resistente, con fallo multiorgánico" , una recuperación que la junta médica vaticana consideró sin explicación científica .
Una vida de entrega y fe
Nacida en 1730 en la antigua provincia de Tucumán (hoy Santiago del Estero), Mama Antula dedicó su vida a organizar ejercicios espirituales, una labor que mantuvo incluso después de la expulsión de la Compañía de Jesús. Según la biografía oficial de la Santa Sede, en ocho años de actividad organizó ejercicios para más de 70.000 personas .
Fundadora de la Santa Casa de Ejercicios Espirituales en Buenos Aires, falleció el 7 de marzo de 1799. Sus restos descansan en la iglesia porteña de Nuestra Señora de la Piedad, en Bartolomé Mitre y Paraná . Había sido beatificada en 2016 en una ceremonia celebrada en su tierra natal, Santiago del Estero .
Legado y memoria
La canonización de Mama Antula no solo significó un reconocimiento a su fe inquebrantable, sino también una reivindicación de su lucha por la "vida digna" de los pobres a través del trabajo y la justicia, como subrayó el Papa en aquella histórica jornada. Dos años después, su figura sigue siendo un símbolo de identidad para Santiago del Estero y para toda la Argentina .