En uno de los episodios más recordados de la Guerra de Malvinas, el entonces conscripto Oscar Poltronieri protagonizó un acto de valentía que quedó grabado en la historia militar argentina.
Con solo 19 años y oriundo de la ciudad de Mercedes, el joven formaba parte del Regimiento de Infantería Mecanizado n.º 6 y estaba apostado en el Monte Dos Hermanas, en las Islas Malvinas. Allí, en condiciones extremas, enfrentó el avance de tropas británicas ampliamente superiores en número.
Según su propio testimonio, cuando la situación se volvió insostenible y se ordenó la retirada, decidió quedarse solo para cubrir a sus compañeros. “¡Váyanse ustedes, que tienen hijos! ¡Yo me quedo!”, gritó mientras abría fuego con su ametralladora, permitiendo que más de 150 soldados argentinos pudieran replegarse y salvar sus vidas.
Durante horas, Poltronieri resistió el avance enemigo mediante una táctica de desplazamientos y disparos que simulaban la presencia de una unidad completa. Esa estrategia logró frenar el avance británico, que creyó enfrentarse a una mayor cantidad de efectivos.
Las condiciones en el frente eran extremadamente adversas: sin provisiones suficientes de comida ni agua, los soldados sobrevivían como podían en medio de un terreno hostil y bajo constante amenaza.
Tras el combate, y luego de reencontrarse con sus compañeros, muchos de ellos lo creían muerto. Su supervivencia y el sacrificio demostrado lo convirtieron en uno de los máximos héroes de la guerra, siendo reconocido posteriormente por su valor en combate.
El relato de “Poltro”, como lo apodaban sus camaradas, continúa siendo símbolo de coraje, entrega y compromiso, y una de las historias más conmovedoras de la guerra que marcó a toda una generación de argentinos.