El gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, se pronunció este lunes sobre el violento episodio que conmociona a la provincia y al país: el asesinato de un estudiante a manos de un compañero armado en una escuela de la localidad de San Cristóbal. Ante la gravedad del hecho, el mandatario santafesino decidió suspender su agenda oficial para priorizar la respuesta institucional ante la tragedia.
"Suspendimos la actividad con los ministros y están viajando hacia allá para acompañar a la familia y a la comunidad educativa", expresó Pullaro en contacto con la prensa. El gobernador detalló que el ataque ocurrió alrededor de las 7:20 de la mañana, en el inicio de la jornada escolar, y que la información con la que cuentan hasta el momento es de carácter preliminar pero suficiente para encender todas las alarmas sobre la seguridad en las instituciones.
Visiblemente afectado, el titular del Ejecutivo provincial evitó realizar juicios apresurados sobre las causas del ataque, aunque fue tajante respecto a las acciones legales: "Es muy difícil analizar lo que pasó. Los ministros están llegando para contener y para activar el proceso penal sobre el victimario de este hecho". El abordaje del caso incluirá no solo a la cartera de Seguridad, sino también a los ministerios de Educación y Salud para brindar asistencia psicológica a los alumnos y docentes que presenciaron el crimen.
Este episodio, que se inscribe en una secuencia histórica de ataques armados en escuelas argentinas, vuelve a poner en el centro del debate el acceso a las armas y la salud mental adolescente. Mientras la justicia santafesina trabaja sobre el menor implicado, el gobierno provincial busca evitar una escalada de conflictividad en la zona y garantizar el acompañamiento a los familiares de la víctima en este doloroso proceso.