El caso de Agostina Páez, la abogada argentina detenida en Río de Janeiro acusada de racismo, suma nuevas repercusiones tras las declaraciones de su padre, Mariano Páez, quien denunció un supuesto "ensañamiento judicial" por parte de las autoridades brasilleñas.
En la previa de una audiencia clave que definirá si la causa avanza a juicio, el hombre expresó su inquietud por la posible pena que podría enfrentar su hija. “Es totalmente excesiva y desproporcionada”, afirmó, en relación a una eventual condena de hasta 15 años de prisión.
Además, aseguró que la joven atraviesa un delicado momento emocional. Según detalló, se encuentra “arrepentida, angustiada y bajo tratamiento psicológico y psiquiátrico”, en medio de una situación que calificó como muy difícil para toda la familia.
Mariano Páez también indicó que su hija intentó disculparse públicamente desde un primer momento, pero que la estrategia legal inicial no lo permitió. “Ahora hay un nuevo abogado y se modificó el enfoque de la defensa”, explicó, al tiempo que señaló que los gastos del proceso están siendo afrontados de manera particular, sin asistencia externa.
Respecto al rol del consulado argentino, sostuvo que si bien mantienen contacto, no pueden intervenir en la causa judicial en Brasil.
El padre de la acusada remarcó que su principal preocupación es la salud mental de su hija y pidió que pueda regresar a Santiago del Estero mientras continúa el proceso. Asimismo, expresó temor de que el caso sea utilizado como un ejemplo judicial en el país vecino.
Por último, explicó que el hecho que derivó en la denuncia se originó tras una discusión en un bar por un cobro duplicado, que luego escaló en un conflicto con un empleado. No obstante, insistió en que la reacción posterior no justifica la gravedad de las acusaciones.