El cierre de marzo de 2026 muestra una aceleración en los precios minoristas, según los últimos relevamientos privados. El Índice de Precios al Consumidor (IPC) sintió el impacto de las primeras semanas del mes, donde carnes y lácteos lideraron las subas, manteniendo la tendencia crítica que ya se había observado en febrero.
El factor combustibles y la crisis global
Uno de los componentes más determinantes de este mes fue el aumento en los surtidores, que promedió un 20%. Este salto está directamente vinculado a la volatilidad internacional del petróleo, afectada por las crecientes tensiones geopolíticas en Medio Oriente y las amenazas sobre rutas estratégicas como el estrecho de Ormuz.
Medidas oficiales para frenar la suba
Ante este escenario, el Gobierno nacional implementó estrategias para intentar contener el traslado de precios al consumidor:
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Postergación impositiva: Se decidió retrasar la actualización de los impuestos a los combustibles líquidos y al dióxido de carbono previstos para abril.
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Resolución 79/2026: Esta normativa habilita a las refinadoras a incrementar el porcentaje de mezcla con biocombustibles (bioetanol y biodiésel), buscando abaratar los costos de producción y amortiguar el precio final.
Desde el Ejecutivo señalaron que estas decisiones buscan "acompañar al consumidor" en un contexto de incertidumbre global. A pesar de contar con autoabastecimiento energético, la economía argentina sigue estrechamente ligada a la dinámica de los precios internacionales, lo que mantiene en alerta a los analistas para el inicio del segundo trimestre del año.