En un mensaje cargado de patriotismo y con un fuerte tono geopolítico, el presidente Donald Trump anunció oficialmente a través de su plataforma Truth Social el inicio de la histórica misión Artemis II. El mandatario confirmó el hito expresando: "Esta noche, a las 6:24 p. m. (hora del Este), por primera vez en más de 50 años, Estados Unidos regresa a la Luna. Artemis II, uno de los cohetes más poderosos jamás construidos, está lanzando a nuestros valientes astronautas más lejos en el espacio profundo de lo que cualquier ser humano haya llegado".
Minutos antes de la ignición, los astronautas Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen, ya ubicados en sus puestos dentro de la nave Orion, completaron con éxito los procedimientos y las verificaciones previas al despegue. El equipo técnico y la tripulación trabajaron en conjunto para asegurar la operatividad total de la cápsula antes de abandonar la atmósfera terrestre.
Más allá del logro técnico, el presidente aprovechó la oportunidad para remarcar la importancia estratégica de la misión en el escenario internacional, asegurando que el éxito de la NASA es un reflejo de la potencia de la nación. En su posteo, el mandatario remarcó: "Estamos GANANDO, en el espacio, en la Tierra y en todo lo que hay en el medio: económica, militarmente y ahora, MÁS ALLÁ DE LAS ESTRELLAS. Nadie se acerca. Estados Unidos no solo compite, DOMINA, y todo el mundo está mirando".
Finalmente, Trump concluyó su mensaje reafirmando su visión sobre el liderazgo estadounidense y el orgullo nacional al decir: "Que Dios bendiga a nuestros increíbles astronautas, que Dios bendiga a la NASA y que Dios bendiga a la nación más grande que haya existido, los Estados Unidos de América". De esta manera, el regreso al espacio profundo se consolida como un pilar fundamental del orgullo y la estrategia de su administración.