La noticia sacudió al mundo del espectáculo. Donato de Santis, quien junto a Germán Martitegui y Damián Betular conformó el jurado más icónico de la gastronomía televisiva, decidió poner un punto final a su participación. En una entrevista exclusiva con Teleshow desde Italia, el chef profundizó en las razones que lo llevaron a alejarse del certamen de Telefe tras la grabación de la gran final.
"Soy una persona grande, tengo familia, me quiero dedicar a eso. Personalmente considero haber cumplido un ciclo muy agradecidamente", expresó con honestidad. Donato destacó que su salida también responde a un gesto de generosidad para evitar un "monopolio" en la pantalla: "Es un buen momento de dejar ese espacio libre para cualquier otro talento. Me sentía muy egoísta en continuar".
La relación con el jurado y el "cuarto mosquetero"
Pese a su alejamiento del programa, De Santis dejó en claro que el vínculo con sus compañeros se mantiene intacto. El chef describió al trío que compone con Martitegui y Betular como una "hermandad" que trasciende la pantalla. "Nos amamos. Somos un lindo trío de amigos, de colegas, de soporte recíproco de la vida. En MasterChef somos realmente los mosqueteros, porque el cuarto mosquetero es Wanda".
El italiano recordó cómo la dinámica del jurado fue mutando con los años, mencionando el ingreso de Betular en su momento como un ejemplo de cómo "refrescar" el formato puede generar nuevos fenómenos con los que el público se encariñe. Para Donato, la misión está cumplida y es tiempo de que nuevas historias comiencen en el universo culinario.
Una final marcada por la objetividad
Sobre el desenlace de la actual temporada, el chef se refirió a la dificultad de juzgar a participantes con gran potencial que quedaron en el camino, como Cachete Sierra, Anderson, el Turco Naím o Maxi López. Donato fue tajante respecto a la rigurosidad del certamen: "No avanza el que parece que va a merecer ir a la final. Avanza el que merece en ese momento por tener el mejor plato".
Con su partida, la televisión argentina despide a uno de sus personajes más carismáticos, quien supo amalgamar la técnica profesional con la calidez humana. Mientras descansa en sus orígenes italianos, el público y la producción de MasterChef ya comienzan a especular sobre quién podrá ocupar la silla vacante que deja el gran maestro de la cocina.