La causa por el crimen ocurrido en la Escuela N°40 Mariano Moreno, en la ciudad de San Cristóbal, sumó un capítulo clave este jueves tras un allanamiento en la vivienda del adolescente de 15 años acusado de matar a un compañero de 13.
El procedimiento fue llevado adelante por la Policía Federal Argentina, por orden de la fiscal Carina Gervaldo, quien encabeza la investigación. También se inspeccionó un comercio vinculado a la familia del menor.
Durante el operativo, los investigadores secuestraron elementos considerados de alto interés para la causa, entre ellos un CPU y un pendrive, que serán sometidos a peritajes para analizar su contenido. Además, hallaron un pasamontañas y una remera con la inscripción “WRATH” (“ira”), una referencia que los pesquisas vinculan con la Masacre de Columbine en Estados Unidos.
En el local comercial relacionado con la familia no se encontraron elementos relevantes.
El adolescente permanece alojado en un centro de menores en la ciudad de Santa Fe, acompañado por su madre. Debido a su edad, no es punible bajo la legislación vigente, por lo que la causa avanza dentro del marco del régimen penal juvenil actual.
Perfil bajo análisis
En paralelo, la investigación busca reconstruir el contexto del hecho. Según los primeros datos, el joven atravesaba una situación familiar compleja tras la separación de sus padres. También se analizan versiones sobre posibles episodios de acoso escolar, aunque esta hipótesis fue desmentida por su defensa.
Además, se detectaron en redes sociales publicaciones vinculadas a masacres escolares, lo que encendió nuevas alarmas entre los investigadores.
Un dato que conmociona
Uno de los aspectos que más impactó a la comunidad educativa es que el adolescente había sido elegido como “mejor compañero” por sus propios pares a fines del año pasado.
Docentes del establecimiento expresaron su sorpresa y dolor ante lo ocurrido, al señalar que no existían antecedentes que hicieran prever un hecho de esta magnitud.
La investigación continúa en curso y los resultados de los peritajes serán clave para determinar cómo se gestó el ataque que conmocionó a toda la comunidad.