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La historia de LV11 es la historia misma de Santiago del Estero. Durante más de cuatro décadas las luchas por el agua, por mejores condiciones de vida en las comunidades rurales, por la vigencia de los derechos humanos, han referenciado una forma de hacer radio, un compromiso irrestricto en lo social, desde el ámbito de un medio de comunicación. Los servicios gratuitos que actualmente brinda la emisora y su presencia estableciendo puentes entre las comunidades, constituyéndose en algunos casos como la única alternativa para comunicar a las personas, hacen de esta radio un medio insustituible en la sociedad que la alberga y que la ha adoptado con nombre y apellido: “LV11 la Radio de los Santiagueños”.

En la frecuencia de amplitud modulada en el 890 del dial, fue adjudicada en 1970 a don José María Cantos, bajo el nombre de Radiodifusora Santiago del Estero, en tiempos del Comité Nacional de Radio y Televisión. Saludada en aquel momento como la emisora más moderna del norte del país y una de las primeras en su tipo en la Argentina, ha mantenido según el paso del tiempo esos estándares de profesionalismo que la caracterizaron desde siempre.

En aquella instancia los titulares del “Conart” prodigaron elogios al asegurar que José María Cantos “había ganado 50 años de progreso”, con la adquisición de los modernos equipos que formarían parte de la  radio desde aquel momento.

Desde el 29 de marzo de 1970 es un emblema de la ciudad Capital la torre de 70 metros emplazada en los estudios centrales que se enlaza con la erigida en San Carlos de 186 metros de altura para cubrir con sus emisiones la amplia geografía santiagueña y del norte del país.

Los memoriosos recodarán las auspiciosas expectativas que se generaron por aquellos años entre los santiagueños, cuando LV11 Radiodifusora Santiago del Estero, despedía a la vieja Radio del Norte, filiar de Radio Belgrano, que posteriormente se transformaría  en LW5 Radio Nacional.

La elección de las primeras voces fue un trabajo arduo que ocuparía gran parte del año 1969; misión que a la postre alumbraría desde aquel momento una pléyade de profesionales que no sólo se desempeñaría en este medio. Así LV11 se constituyó además en una genuina escuela de locutores y periodistas que actualmente sigue nutriendo a diversos medios de la provincia.

La efemérides recordará que la ceremonia inaugural conto con las presencia de importantes personalidades de aquel momento en lo político y social. La bendición de las instalaciones estuvieron a cargo de Monseñor Manuel Tato y la apertura de transmisión recayó en las voces del desaparecido Hugo Ocaranza y Roberto Vozza, “Pupi”.

La audiencia de aquellos años festejó la salida al aire de la radio con sus mejores augurios. Permaneciendo fiel desde ese momento hasta el presente. Don Cantos, el Fundador, dirigió la palabra para enfatizar que la puesta en marcha de la novísima emisora venía a llenar una sentida necesidad en Santiago del Estero.

Fue así que desde su inicio sentó las bases de una programación de neto corte cultural sin descuidar los contenidos y formatos de la comunicación popular. José María Cantos (padre) habría así de instalar el concepto de un medio comprometido en lo social con su audiencia. La programación exponía propuestas deportivas, periodísticas informativas de factura local, con noticias del país y el mundo. Desde su primera presencia al aire, su Fundador fue categórico al remarcar la necesidad de asegurar la participación de la comunidad en esos micrófonos.

Los memoriosos recordarán que el primer programa oficial se llamó “Noctámbulos 90”, con la voz y la presencia del locutor Omar Carlos Cipolatti.

A partir de ese momento la radio comenzó a experimentar un formato que logró un rápido proceso de expansión en toda la geografía provincial, acaparando la atención de una multitudinaria audiencia.

Los equipos y adelantos técnicos de aquel primer momento, pusieron de manifiesto un sonido sorprendente para la recreación de los oyentes. Profesionales de la voz, periodistas, conductores, operadores y técnicos en los distintos ámbitos que una emisora los reclama, confluyeron para dar vida a una de las radios señeras del país.

Con el paso de los años la necesidad de una mejor calidad de sonido aggiornó esta propuesta radial con la puesta al aire de FM Digital 88.1, favoreciendo a la amplia audiencia de Santiago Capital y La Banda, llevando su programación en dúplex.

Numerosas son las distinciones que esta radio ha cosechado durante su trayectoria. Desde los clásicos Santa Clara de Asís hasta los tradicionales Martín Fierro, nutren una historia rica de lauros y ponderaciones tanto en el ámbito de la provincia como de la Nación. En ese estamento el programa, Domingos con Marta Inés, es el testimonio más fiel de la envergadura alcanzada por el medio en la consideración y conceptuación por a ejemplo a nivel del Congreso de la Nación. Es importante aclarar que no es la única audición galardonada en ese recinto.

Pero más allá de premios obtenidos quienes conformamos la familia de esta radio sabemos que no hay mejor distinción que la que nos entregan nuestro oyentes cada jornada. Esa elección cotidiana que se renueva día a día al seleccionar el dial de AM 890, son nuestros mejores laureles desde hace más de 40 años.

Casi al finalizar el Siglo XX, fuerzas más allá de nuestro alcance intentaron –y no lo consiguieron- acallara los micrófonos de LV11. Fueron jornadas de ribetes épicos. Una resistencia encabezada por los oyentes que espontáneamente arribaban a la Capital mantuvieron en vilo a toda una sociedad que entendía que no se intentaba cerrar un emprendimiento empresario encabezado por la familia Cantos, sino por el contrario una parte sustancial del patrimonio cultural de toda una provincia.

Con aquella fallida clausura, no se apagaban micrófonos y consolas, se dejaba sin voz a una sociedad que encontraba en esta emisora un respaldo que nadie más la había brindado en las pasadas décadas y temía que jamás nadie habría de brindarle en el futuro, sino salía en defensa de la radio.

No deben haber antecedentes en la historia de las comunicaciones a nivel mundial de un hito similar, miles de personas, básicamente escuchas de la emisora enfrentaron a la gendarmería, a las órdenes judiciales, a la policía y a las más oscuras elucubraciones de los nefastos de turno, que jamás terminaron de entender y asimilar que los medios no son el patrimonio de un empresario absolutamente, por el contrario cuando defienden a los más humildes y a todos sin distinciones, se convierte en una parte intrínseca de lo que todos entendemos que nos pertenece, y que por eso la llaman: La Radio de los Santiagueños.

Aquellas jornadas alumbraron definitivamente un  perfil de radio que tiene como norte de sus acciones el servicio permanente e irrestricto a la comunidad. La historia recordará que finalmente la radio  fue rehabilitada por el esfuerzo y el compromiso de sus empresarios, pero sustancialmente por la tenacidad y la confianza tributada por su audiencia ganado las calles contra viento y marea.

Ya hace años que la dirección de esta radio es responsabilidad de José María Cantos (h), contando siempre con el apoyo y orientación del Fundador del Multimedio, su padre. El empuje y su visión de joven empresario, premiaron su imaginación y talento, con el crecimiento sostenido del Multimedio. Llevado por una visión superadora logró poner en marcha otras empresas, alcanzando un importante crecimiento, que hoy por hoy lo pone a la cabeza del empresariado local.

Una cultura del trabajo y el sacrificio dentro del marco ético que imponen a todas sus acciones han marcado a fuego a generaciones de locutores, periodistas, técnicos y productores, que marcan una sustancial diferencia cuando de labor de medios se trata en el norte de la Argentina.

Las teleras atamisqueñas hilando hebras ancestrales acompañan su labor mientras escuchan LV11; los hacheros hienden el acero en la carne roja del quebrachal, mientras una radio portátil cuelga de la fronda vegetal llenando de música su labor; en las oficinas públicas, en los bares, en los comercios; en madrugas de estudio, en guardias de hospitales y comisarias; acompañando el tránsito por la rutas de Santiago, siempre y por siempre una radio suena y resuena, es AM 890, LV11, La Radio de los Santiagueños y está todo dicho.

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