La jornada de ayer fue intensa ya que dos localidades del departamento Moreno como Quimilí —cabecera departamental— y Weisburd tuvieron la visita del jefe de Estado, Mauricio Macri, quien arribó para supervisar las obras de un jardín de infantes y visitar una huerta, respectivamente.
En un año electoral, se dedicó a recorrer la ciudad y a maximizar el contacto con la gente, que aguardaba por su llegada. El punto más álgido de la jornada se dio en la localidad de Weisburd, también perteneciente al departamento Moreno, en donde la agenda llegaba a su punto final. Antes de abordar el helicóptero que lo depositaría más tarde en Casa Rosada, Mauricio Macri desafió el protocolo de seguridad y decidió caminar una cuadra entre la gente, hasta una camioneta que estaba preparada con un micrófono y parlantes para que se dirigiera al público que se dio cita para escuchar lo que tenía para decirles. Una vez arriba hizo referencia a la importancia de mantener una alimentación saludable en los niños, puesto que minutos antes había estado reunido con los coordinadores de la Fundación Dignamente.
En este sentido remarcó: “Necesitamos que nuestros niños crezcan fuertes y sanos para construir el país que todos soñamos. Estoy muy contento de haber venido a visitarlos y decirles gracias por el recibimiento, por creer y todos los días levantarnos para construir el Santiago y la Argentina que queremos. No hay Argentina con futuro si no hay un Santiago fuerte que crece. Esta provincia tiene que ser gran protagonista”.