El vocero Enrique Balbi reconoció por primera vez que hay chances de que nunca se conozcan las causas de la desaparición del buque.
El porcentaje de probabilidad está atado al resultado de “tres contactos” que serán verificados en los próximos días. Un contratiempo contra el que no se puede luchar atrasó estas tareas: la meteorología. Más allá de las condiciones del tiempo, mañana está previsto que llegue a la zona de rastrillaje (el Golfo de San Jorge) la embarcación rusa Yantar provista de tecnología de última generación para mapear el lecho marino a una profundidad de 6 mil metros.
Por otro lado, destacó en una nueva conferencia de prensa que la embarcación Atlantis, que se encuentra amarrada en el puerto de Comodoro Rivadavia, se sumará al operativo de búsqueda el próximo sábado con otro objeto no tripulado para rastreo submarino a 6 mil metros. De esta forma, serán seis las embarcaciones que actualmente trabajan en localizar al submarino San Juan.
Además, aseguró que aún resta la confirmación de tres imágenes recolectadas por los diversos instrumentos de rastrillaje submarino, dos a 800 metros de profundidad y una a 700 metros. “Son momentos de angustia, inquietud y sufrimiento de los familiares” de los 44 submarinistas.
En tanto, ratificó que el incidente que derivó en la desaparición del submarino “fue una falla” y no “una emergencia”, y descartó la hipótesis de “un ataque externo”. “Para la búsqueda no hay tiempo límite; nuestro compromiso es continuar hasta agotar los medios disponibles a nuestro alcance y aprovechar la ayuda internacional”, admitió el vocero de la Armada.